Tipo Reforma + Diseño de interiores
Ubicación Sevilla
Año 2018-2019
Cliente Privado
Programa Vivienda
Superficie 143,70m2
Equipo de proyecto Elena Jiménez + Abelardo Linares
Arquitecto técnico Javier Serrano
Constructora Quales Construcciones
Fotografía Montse Garriga
Jimenez & Linares_ Referencia de proyecto en la vivienda AQ. Detalle de la puerta del perdón, Catedral de Sevilla
Jimenez & Linares_ Referencia de proyecto en la vivienda AQ. Detalle de la loggia de Casa Pilatos, Sevilla
Jimenez & Linares_ Referencia de proyecto en la vivienda AQ. Imagen del interior de la Catedral de Sevilla

VIVIENDA AQ

REFORMA DE APARTAMENTO EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA

Entre Roma y el Renacimiento la arquitectura se pasó 1500 años defendiéndose del medio que la rodeaba. Hoy en cambio llevamos 500 años buscando abrir nuestras casas al exterior. Partiendo de esta idea el diseño de la casa AQ ha tratado de seguir la estrategia del barroco: si un espacio interior no se puede abrir afuera, hagamos que todo él parezca un exterior.

La pared frontal del salón rinde homenaje a las fachadas de la arquitectura civil del barroco sevillano, creando una falsa logia enmarcada por hornacinas con espejos que dan la sensación de que la habitación se prolonga más allá de sus límites. Las molduras son lisas y blancas, por lo que lo único que les da profundidad son sus propias sombras, como si solo estuviéramos superponiendo sobre la pared los trazos de algún tratado clásico.

Igual que los muros parecen esbozar fachadas, los suelos hacen referencia espacios con escalas muy distintas. De este modo, en las principales estancias se han dispuesto alfombras de mármol retomando motivos geométricos de la Catedral de Sevilla: La entrada recuerda a la Puerta del Perdón, mientras que el salón y la cocina recuperan motivos del crucero y la sacristía de la Catedral.

El apartamento, de unos 150 m2 y ubicado en una casa histórica sevillana, se organiza en torno a tres crujías. Una primera que mira hacia el exterior, donde se ubican los espacios más públicos, como el salón y la cocina, lugares desde los que contemplar las vistas a la Giralda y el Patio de los Naranjos. Una segunda que alberga la entrada y distribución junto con pequeños patios de luz que un día formaron parte de las calles interiores de la Alcaicería de la Seda, el antiguo barrio de comerciantes y artesanos de la época árabe. Y por último una zona más privada y tranquila donde se ubican cuatro dormitorios, dos baños en suite y uno compartido, todo iluminado por la luz blanca de los patios intermedios.

En este marco arquitectónico, la propuesta de interiorismo busca la discreción y la calma, diluyéndose con tonos cálidos entre la luminosidad del fondo y dejando el protagonismo a las alfombras de mármol amarillo Índalo y negro Marquina, y al juego de sombras y reflejos de las molduras y espejos barrocos. Entre las piezas elegidas para el salón, resaltan ciertos elementos, obras de arte de imagineros y pintores sevillanos, grabados dedicados al estudio de Alhambra, y piezas de anticuario recuperadas de la anterior vivienda que en cierta manera dan continuidad a su historia más personal. La cocina mantiene la sobriedad del conjunto, volviendo a crear un marco sereno en el que realzar la caja de granito exótico colocada de una sola pieza.